martes, 24 de marzo de 2015

Capitulo doce

Un componente menos.


He estado más de un mes sin escribir, por varias razones.De entre ellas;  que francamente, no estoy satisfecha con el trabajo realizado últimamente.

 Cada vez que me dispongo a escribir este capítulo, se me salta alguna lagrima, y me veo obligada a cesar de escribir.

Como sabréis, una familia esta formada por miembros, invisibles a veces..
Quién iba a decir que uno de ellos desaparecería.
Personas que tenéis mascota sabréis lo mal que se pasa cuando le pasa alguna cosita, por pequeña que sea.
Pero de la noche a la mañana; mi perrillo nos abandonó.

Todos lloramos. Eran momentos tristes; y por encima; el  cumpleaños de mi madre.
Amargura, melancolía, un cúmulo de emociones se apoderaban de nosotros en casa.
Las paredes se tornaban de negro ante la llegada del óbito perruno.

El teléfono colmado de llamadas.
No lo entiendo; es sólo un perro. Mi perro. Tan insignificante y tan importante a la vez .. Para mí.

Al tener otro can en casa, la pesadumbre del disgusto se iba haciendo mas ligero.
Sí, ese pequeño de pelo color canela con el que estoy obsesionada últimamente.
Así que os digo; que si os pasa algo parecido; no dudéis en hablar de ello. Las palabras son el mejor aliento; lo que más conforta en muchos momentos.
Y me despido con un abrazo virtual. Que por si no lo sabéis; los abrazos son capaces de alegrar el dia a una persona, por muy perdido que esté.

Capitulo once

¡No te vallas ! 

Fin de curso. Las notas. Todos nerviosos y yo sabiendo que iba a suspender unas pocas, quedé con mi amigo Alfonso para ir a recogerlas. 
La cosa empezó, porque a él le gusta desayunar tranquilo .. Y tan tranquilo. Que estuve esperando 45 minutos a que bajase !! 
Tal era mi aburrimiento, que empecé a llamar a todos los porterillos de su bloque diciendo que yo, era su novia. 
Pero justo, el único porterillo sin llamar fue el de su casa. (la casualidad es muy poco oportuna)  
Al ir a recoger las notas mi tutora me dijo que habían caído unas cuantas , que ella ayudo en lo que pudo pero que no consiguió hacer nada. Los días siguientes sali a despejarme con mis amigas y me encontré a Alfonso y a su hermano Alberto. Alfonso HUYÓ de mí con tanto disimulo como una vaca. 
Me enfadé y le dije a su hermano que yo era su novia. Y como yo sabia que pasaria, se lo contó a su madre y Alfonso estuvo sin salir medio verano. (Obviamente mi enfado con el fue gravísimo pero al final nos perdonamos) 
PD; Alfonso existe de verdad y me ha pedido expresamente salir en mi blog así que ya tiene su protagonismo aquí 😊.